Secretos De Mi Interior.

En cada vida, en cada ser, en cada corazón, siempre hay un secreto guardado... es en nuestro invaluable cofre mágico, donde depositamos nuestro tesoro más preciado... Mantengamos la llave escondida en nuestro interior, para que ese sueño que habita siempre en nosotros, se transforme en nuestro mejor aliado y no, en nuestro más temible verdugo... Soñar cada día... nos mantiene vivos... ocultar nuestros sentimientos más íntimos nos ayuda a crecer en nuestras emociones internas porque vivimos con la esperanza de que algún día, ese sueño, pueda convertirse en una realidad... Pero mientras llega ese día tan esperado, permítele a tu alma volar y nutrirse de su propia esencia, disfruta de este lugar preparado especialmente para ti, donde las expresiones van más allá de ser secretas.

La Dama Del Olvido.

lunes, 8 de octubre de 2007

" CuanDo Yo Me VaYa "

Cuando yo me vaya no quiero que llores,
quédate en silencio sin decir palabras
y vive recuerdos, reconforta el alma.
Cuando yo me duerma, respeta mi sueño.
Por algo me duermo, por algo me he ido.
Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada
y casi en el aire con paso muy fino
búscame en mi casa,
búscame en mis cartas, entre los papeles que he escrito apurado.
Ponte mis camisas, mis jerseis, mi chaqueta,
y puedes usar todos mis zapatos.
Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama.
Cuando haga frío ponte mis bufandas.
Te puedes comer todo el chocolate
y beberte el vino que dejé guardado.
Escucha ese tema que a mí me gustaba,
usa mi perfume y riega mis plantas.
Si tapan mi cuerpo no me tengas lástima,
corre hacia el espacio, libera tu alma;
Palpa la poesía, la música, el canto
y deja que el viento juegue con tu cara.
Besa bien la tierra, toma toda el agua
y aprende el idioma vivo de los pájaros.
Si me extrañas mucho, disimula en el acto.
Búscame en los niños, el café, la radio
y en el sitio ése donde me ocultaba.
No pronuncies nunca la palabra muerte.
A veces es más triste vivir olvidado
que morir mil veces y ser recordado.
Cuando yo me duerma
no me lleves flores a una tumba amarga,
grita con la fuerza de toda tu entraña
que el mundo está vivo y sigue su marcha.
La llama encendida no se va a apagar
por el simple hecho de que yo ya no esté más.
Los hombres que viven no se mueren nunca,
se duermen a ratos, de a ratos pequeños
y el sueño infinito es sólo una excusa.
Cuando yo me vaya extiende tu mano
y estarás conmigo sellado el contacto
aunque no me veas y aunque no me palpes
sabrás que por siempre estaré a tu lado.
Entonces un día, sonriente y vibrante
sabrás que volví para no marcharme.

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