
No puedo permitirme sentir ni una sola punzada de dolor por tu culpa.
No puedo y no voy a hacerlo. Soy suficientemente fuerte, me lo
repito una y otra vez. Miro el teléfono, una vez más y otra vez...
sigues sin estar, no sé si hoy podré oirte...
Aquí estoy.
Aquí... duele...
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